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PRADA

SANBO - TRIPLE TESORO por Ana María Schlüter

En el siglo VIII, el maestro Zen Pai-chang (jap. Hyakujo) concibió por primera vez un monasterio diseñado especialmente para monjes Zen. Desde antaño, estos lugares se encuentran en la ladera sur de montañas o colinas, formando con éstas y con los bosques, valles y riachuelos, un conjunto armonioso de gran belleza. "En el valle, junto a agua clara, bajo árboles, lejos de quienes buscan honores y enfrentamientos", como describiría siglos después, Keizan Zenji, el cuarto patriarca Zen japonés por la línea de Soto.(1)

Generalmente, los monasterios están totalmente inmersos en la naturaleza, pero de manera tal que la atención no es atraída por el entorno sino que éste ayuda a recogerse y abismarse. Aquí vemos ya un importante rasgo característico del arte Zen. Refleja una sencillez extrema. El arte Zen no se propone atraer la atención sobre sí mismo, sino que procura humildemente abrir el acceso a la simplicidad esencial de todas las cosas. Es el arte del WABI, caracterizado por la relación íntima con el silencio y el "vacío" en el sentido del Zen. El vacío del Zen se puede comparar con un vaso lleno de agua muy limpia. Si el agua es completamente pura, se podría llegar a pensar que el vaso está vacío. Pero si el agua está sucia, se ve enseguida que el vaso está lleno. "Vacío", por lo tanto, es sinónimo de puro y tiene un gran valor, mientras que "lleno" significa todo lo contrario. Otra comparación aporta un aspecto más: en el caso de una ventana. si el cristal está totalmente limpio, en este sentido vacío, no puede ser visto, pero a la vez y precisamente por ello, todas las cosas que hay al otro lado de la ventana aparecen con mucha mayor claridad, tal como realmente son. El arte del jardín Zen está íntimamente realcionado con este vacío y el silencio unido a él.

Si en la era Heian (794-1192) se habían realizado en Japón amplios jardines paradisíacos, "islas y lagos sagrados", por los que se podía deambular, disfrutar de un paseo en barco o celebrar fiestas, tiempo después, bajo la influencia del Zen de China, en la era de Kamakura y sobre todo de Muromachi (1336-1573), se impuso una marcada tendencia a lo esencial. En los jardines Zen no se puede pasear. Están ahí para ser contemplados. Con el tiempo se les fue llamando KARE SANSUI, "paisaje seco de montaña y agua". Aunque muy limitados en lo externo transmiten algo infinito. Muchas veces el jardín Zen queda enmarcado por un conjunto de árboles, el lomo de una colina o un paisaje, que cual escenario prestado - en japonés SHAKKEI -, se encuentra más allá del jardín.

Un famoso maestro Zen, de los primeros tiempos del Zen en Japón, Muso Kokushi (1275-1351), fue a la vez maestro en el arte de los jardines. Mientras fue abad del templo Saiho-ji en Kioto, construyó un KARE SANSUI en la parte alta del jardín del templo, concebido sobre todo al estilo Heian. Seguramente es el primer jardín inspirado por el Zen, el primer "paisaje seco de montaña y agua", un ejemplar de transición. El jardín Zen en su perfección está representado por el templo Ryoan-ji de Kioto, aproximadamente del año 1490.

El jardín Zen tiene forma rectangular, carece de color, de adornos. Consta de fina gravilla rastrillada y algunas rocas. Es monocolor como la pintura japonesa del SUMI-E en blanco y negro, en la que se trata de percibir y representar el "alma" de la flor. Sin embargo, esto no significa de ninguna manera que la flor no se represente en su unicidad tal como la percibe el ojo, con capullo, florecido o con hojas marchitas. Un algo imposible de representar se manifiesta precisamente en esta forma concreta. Responde a una percepción que cabe expresar aproximadamente de la siguiente manera: "Veo una hoja, pero no es exactamente la hoja lo que veo y, a la vez, la veo mucho mejor".
En el jardín Zen se trata de algo similar. Quien lo contempla con el ojo interior, percibe la esencia de la realidad: una superficie rastrillada de una manera regular, sin forma determinada, infinita, ilimitada como el mar. De lo ilimitado, sin forma ni color, surgen, cual islas, algunas rocas, un grupo armónico de tres piedras, por ejemplo, de diferentes tamaños. Al dejarse impregnar por el conjunto, la paz y el silencio toman posesión de quien lo contempla.

Es el jardín del TAO chino. "Hay una realidad sin forma, nacida antes del cielo y de la tierra, inmóvil, solitaria, independiente e inmutable. Se la puede considerar la madre de todas las cosas. No conozco su nombre, la llamo TAO." (2) TAO es WU, no-forma, vacío, y YU es forma. Donde actúa TAO, (YU-WU) reina TE, espíritu de paz. TE es lo maternal, lo que nutre y protege.

Aquí se manifiesta claramente la estructura trinitaria de la realidad. En su entramado esencial más íntimo es a la vez igualdad y diferencia. Uno pero dos, dos pero uno, como lo expresa el Hôkyôzammai de Tôzan, poema Zen del siglo IX. Ya antes, en el siglo VII, otro maestro Zen, llamado Sekitô, había compuesto el Sandôkai ("Diferencia e igualdad fusionadas"). La realidad en su misma esencia es igualdad absoluta, diferencia absoluta y unidad absoluta de ambas. Esto es SANBO, el triple tesoro. Igualdad y diferencia no se pueden separar. Separarlas equivaldría, por decirlo con una imagen, a separar la palma de la mano del dorso. Esto supondría la destrucción de la mano, que ya no podría actuar beneficiosamente, lo mancharía todo. Cuando la experiencia de la realidad no está enraizada en la triple raíz, de la que precisamente da testimonio de un modo único el jardín Zen, pueden ocurrir dos cosas: que se olvide la igualdad en aras de la diferencia, así surge el dualismo, o que se olvide la diferencia en aras de la igualdad, entonces surge el monismo. Hablando de manera general, el défaut de la qualité (la falta de la virtud) de Occidente, con su gusto por el mundo de la diversidad de las formas existentes, es la tendencia al dualismo, mientras que "la falta de la virtud" de Oriente, con su profundo sentido del "vacío", del misterio de todas las cosas, es la tendencia al monismo. Pero si se permanece arraigado en la experiencia esencial de la realidad no hay dualismo en Occidente ni monismo en Oriente. Cuando se cae en uno de los extremos, no se está en consonancia con la realidad, lo que tiene consecuencias desastrosas en las relaciones sociales y ecológicas del ser humano. En el primer caso el ser humano y la naturaleza se convierten en objeto que se usa y explota. En el segundo caso no existe el otro y por lo tanto nada ni nadie a quien respetar, lo que tiene consecuencias igualmente destructivas.

Nos encontramos con la misma estructura trinitaria en el IKEBANA, el arte del arreglo floral. Ahí se habla de SANMI-ITTAI, "tres posiciones - un cuerpo". Esto se ve muy bien en el arreglo floral llamado SHOKA. La flor o rama central, la más alta de las tres, representa el cielo, sin forma. A su izquierda surge de la misma raíz una rama cuya altura alcanza dos terceras partes de la primera; es la forma, el ser humano. A la derecha, por fin, sale igualmente de la misma raíz una tercera rama, ligeramente inclinada, acercándose a la horizontal, como una mano tendida, es la tierra, la madre tierra, la compasión.

Nimura Sensei, maestra japonesa de IKEBANA, cristiana, hablaba a veces también de "Padre, Hijo y Madre o Espíritu Santo". El cielo y el ser humano, el Padre y el Hijo, se inclinan el uno hacia el otro. La madre tierra que nutre y da la vida, por su parte, se inclina hacia los dos. En ello se manifiesta cierta relación que recuerda algo los movimientos en el icono de la Trinidad de Rublev.

La experiencia mística de la estructura trinitaria de la realidad, en el ámbito cristiano, se expresa en su lenguaje característico, impregnado del calor de la relación. Como escribe San Pablo: "En Cristo ha aparecido el amor de Dios a los hombres" (Tito 3,4). Aquí se encuentra en el centro, marcándolo todo, la "persona", es decir, el estar-en-relación, ser-por-relación. Persona no se debe confundir con "individuo", que como unidad delimitada más bien significa lo contrario.

En el jardín Zen la superficie sin forma corresponde al Padre a quien nunca nadie ha visto, las rocas al Hijo y en él a la maravillosa multitud de las criaturas. El espíritu que rezuma el conjunto corresponde al Espíritu Santo y dador de vida. Resultan muy sugerentes en este contexto algunas de las reflexiones de Joseph H. Wong sobre ciertas afinidades entre taoísmo y cristianismo.(3)

San Juan de la Cruz recurre a un fruto de la huerta en el que se ve reflejado el núcleo tri-uno de la realidad. Es la granada. Como esfera redonda, sin principio ni final, representa al Padre. Las infinitas partículas en su interior, diferentes unas de otras, están relacionadas con Jesucristo, y el mosto de la granada simboliza el Espíritu Santo. El conjunto lleva una corona formada por los sépalos lignificados.

¿De qué manera aparecen en el ser humano símbolos de esta índole? ¿Qué tipo de experiencia los origina? El Maestro Eckhart lo expresa en un sermón de Navidad (Dum medium silentium) de la siguiente manera:
Una autoridad pagana le dijo unas hermosas palabras a otra autoridad: "Percibo algo en mí que brilla en mi razón; noto que es algo pero no puedo entender qué es; sólo eso me parece: si pudiera comprenderlo, conocería toda verdad." Entonces la otra autoridad respondió: "Pues bien. ¡Persíguelo! Porque si pudieras comprenderlo, alcanzarías la esencia de toda bondad y tendrías la vida eterna." En este sentido también habló San Agustín: "Percibo algo en mí, que brilla y reluce en mi alma, si esto llegara a su perfección y fuera constante, sería la vida eterna."

Siempre que un ser humano está abismado en su más profundo centro, percibe algo de eso. Se da cuenta de una realidad de la que no puede dudar, pero que a la vez nunca logra retener en su memoria. Es como si se le escapara una y otra vez. Pero sorprendentemente ese no-sé-qué le lleva a conocer con mucha mayor claridad situaciones y cosas concretas, percibiéndolas como únicas. Además, de ahí le viene una capacidad nueva para responder a las interpelaciones de la vida.

Practicar Zen significa dedicarse regularmente al zazen, a sentarse para abismarse. El jardín Zen es expresión visible de la realidad tal como se la percibe en su núcleo en una experiencia madura de Zen. El jardín se extiende cual alma hecha visible de cuanto lo rodea: la colina, el grupo de árboles, personas que están sentadas en zazen, cocinan, cavan, limpian o sacan hierbas malas. El jardín Zen también es el alma hecha visible de cuantos, gozando y sufriendo, viven y trabajan en las grandes ciudades. Para el ojo que sabe verlo, el jardín Zení se extiende ahí de una manera maravillosa, como el alma de todo y como el ser humano visto en su más profundo centro.
En el lenguaje Zen no se habla de alma sino de SHO. El ideograma con que se escribe consta del radical "vida" y el prefijo "corazón" o "núcleo". Lo que se percibe en una experiencia Zen, lo que se "ve", es el corazón de la vida o, dicho con otras palabras, la naturaleza esencial. El "paisaje seco de montaña y agua" del jardín Zen es una manifestación de esta vida en su núcleo, de la naturaleza esencial.

SHIZEN o JINEN, naturaleza, no significa en japonés lo que normalmente entendemos por ello en occidente al hablar de naturaleza. Mientras nosotros pensamos en bosques, paisajes, flora y fauna, "naturaleza" en el sentido de SHIZEN o JINEN, según sugiere el ideograma sinojaponés, significa: el yo-mismo cuando se ha quemado todo lo visible. Se refiere al ser en sí mismo. Mirándolo de esta manera, el jardín Zen, precisamente por su desnudez, es plenamente naturaleza, SHIZEN o JINEN.

El jardín Zen es un arte, el arte de representar lo más esencial de la realidad, tal cual es, haciendo aflorar su belleza íntima. De esta belleza vacía de un jardín Zen se puede decir con palabras de Ueda Shizuteru: "Algo es verdaderamente bello, cuando es más que bello."Ahí se reflejan una simplicidad y naturalidad extremas, una belleza que hace brillar el ser-tal-cual-es, la talidad de las cosas.

Junto al jardín Zen de "Zendo Betania" está colgado un texto que Miguel de Cervantes puso en boca de la pastora Marcela: "Tienen mis deseos por término estas montañas y si de aquí salen es a contemplar la hermosura del cielo (vacío), pasos con que camina el alma a su morada primera" (Quijote I, 14).

En el jardín Zen se puede experimentar lo que la realidad es en su raíz, en su ser-como-es-en-sí-misma: esencialmente vacío, misterio; y a la vez diversidad. Igualdad y diferencia están entroncadas ambas de manera esencial en el mismo núcleo de la realidad, juntas son la realidad. "En MUI está UI, en la igualdad hay diferencia", como dice Yamada Koun Roshi comentando el Hôkyôzammai. Y también: "Unidad y dualidad simultáneas son la verdadera manifestación de todas las cosas del universo." Son uno como palma y dorso de una mano. Un antiguo dicho Zen reza SHINKU MYOU, el verdadero vacío es la maravillosa diversidad de cuanto existe.

Se trata de que esta realidad no sólo se llegue a manifestar en un jardín Zen, en la pintura sumi-e o en un arreglo floral, sino sobre todo en el arte de la vida cotidiana, libre de velos y distorsiones debidos a los "elementos venenosos" de odio, codicia y orgullo. El jardín Zen, al modo de imagen arquetípica, es una invitación que habla al fondo del corazón y lo evoca. En él brilla la verdadera realidad, la belleza del ser que transforma al ser humano y lo convierte en instrumento de paz.

Notas
1. Cfr. HEINRICH DUMOULIN, Östliche Meditation und christliche Mystik, Verlag Karl Albrecht, Freiburg i.Br./München, 300s.
2. Tao-Te-King, capítulo 25.
3. JOSEPH H. WONG, "Some Affinities between Taoism and Christianity", en: The Living Light, Winter 1995, 31-40

Mi dieta

Alimentacion sugerida
El tratamiento de la hiperuricemia comprende la dieta y agentes reductores del ácido úrico. Actualmente la dieta no tiene el papel fundamental que ha tenido en épocas anteriores en el tratamiento de la hiperuricemia ya que los agentes farmacológicos son muy eficaces y, además, es necesario seguir una dieta muy pobre en purinas para conseguir descensos moderados de los niveles de ácido úrico. Una dieta con restricción estricta en purinas puede descender el nivel de ácido úrico entre 0,6 y 1,8 miligramos por decilitro de sangre. Sin embargo, el consejo dietético sigue siendo importante para el control completo del paciente con hiperuricemia.
Adecuar la ingesta calórica para conseguir el normopeso de forma progresiva y no brusca (el ataque de gota puede ser provocado por una comida muy copiosa o, paradójicamente por una cura de
ayuno).
Reducir las purinas de la dieta para ayudar a que descienda el valor de ácido úrico en sangre. Se debe disminuir el consumo de alimentos ricos en purinas (vísceras, carnes, pescados azules, marisco…). Las legumbres tienen un contenido moderado en purinas (consumir tan sólo una vez por semana).
Reducir o suprimir las bebidas alcohólicas ya que pueden dar lugar a una crisis aguda de gota (incrementa la producción de ácido úrico).
No excederse en el consumo de grasas, ya que la excreción de suratos por la orina tiende a reducirse y puede favorecer la formación de cálculos en el riñón.
Aumentar el consumo de hidratos de carbono complejos frente a los sencillos y las grasas. Una dieta rica en cereales, féculas y verduras pobre en purinas, estimula la excreción de uratos.
Beber dos litros y medio de líquidos al día: alimentos y bebidas (agua, infusiones, zumos, gelatina). Elegir alguna bicarbonatada para alcalinizar la orina, sobre todo si se toman fármacos uricosúricos (que tienden a aumentar la eliminación de ácido por úrico por la orina). Puede administrarse también bicarbonato o citrato.

Recomendaciones
Crisis aguda:
Tomar alimentos que no contienen purinas:
- Leche y lácteos poco grasos.
- Huevos: Hasta 5 semanales si no existe hipercolesterolemia.
- Cereales, pastas alimenticias, patatas.
- Frutas y verduras excepto las ricas en purinas.
- Moderar el consumo de azúcar, miel, mermeladas, etc.

Etapa de remisión tras crisis aguda:
Llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada, para asegurar que no se produzca ningún déficit, especialmente durante los primeros años de vida, de todos aquellos nutrientes que participan en la composición de huesos y dientes.

Si la persona tiene sobrepeso u obesidad, programar una dieta más equilibrada y ajustada en calorías hasta lograr el peso adecuado.

Consumir gran variedad de alimentos de acuerdo con el plan dietético aconsejado.

Preferir los lácteos descremados para reducir la energía y el margen de grasa de la dieta.

Evitar la ingesta de alcohol. Sólo aporta calorías vacías y aumenta la producción de ácido úrico y triglicéridos en sangre. (Aproximadamente un 75% de las personas con gota padecen hipertrigliceridemia).

Está permitido el consumo de café, té, cacao y chocolate. Estos alimentos contienen metilxantinasas, así como cafeína o teína, con semejanza química a las purinas, pero que no se transforman en ácido úrico.

Tomar suficiente cantidad de líquidos, para prevenir la litiasis, especialmente si existen antecedentes de cálculos o se utilizan medicamentos uricosúricos. Al alcalinizar la orina aumenta la solubilidad del ácido úrico (aguas bicarbonatadas).

Excluir las vísceras y despojos, pescado azul, extractos y caldos de carne, salsas de carne, marisco y verduras ricas en purinas.

Reducir la frecuencia de consumo o la ración de:
- Carnes, aves, pescado blanco y derivados (80-100 gramos).

Legumbres, sobre todo lentejas, habas y guisantes secos. Contienen una cantidad moderada de purinas. No es necesario suprimirlas por completo, ya que su consumo es bajo.

La cantidad de aceite viene dada en función del margen de grasa de la dieta. Siempre que sea posible, emplear el aceite y la margarina vegetal como aliño en crudo, mejor tras el cocinado, para controlar la cantidad.

Preferir alimentos jugosos y poco grasos. Utilizar salsas y guarniciones bajas en grasa: a base de hortalizas, salsas con mínima cantidad de ingredientes grasos (evitar las ricas en nata, quesos grasos, aceites y mantequilla).


¿Cómo cocinar y condimentar?
Preferir las técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote.

Puede emplearse la fritura para tortillas, revuelto y croquetas, a la temperatura adecuada para absorber mínima cantidad de aceite.

Evitar en etapa de remisión tras un ataque agudo los fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados.

Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:
- Ácidos: Vinagre y limón.
- Aliáceos: Ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro, según tolerancia.
- Hierbas aromáticas: Albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana.
- Evitar las especias fuertes, pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón y guindilla.

El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas.

En la elaboración de salsas, los vinos u otras bebidas alcohólicas como ingrediente flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas (el alcohol se evapora durante la cocción).


ALIMENTOS ACONSEJADOS
Leche y lácteos: Leche y yogur desnatados, queso fresco y requesón, quesos especiales con porcentaje de grasa modificada estilo "manchego" y quesos blancos desnatados.
Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Limitar la cantidad de consumo de estos alimentos a 80-100 gramos la ración; pollo sin piel y carnes con poca grasa, pescado blanco y huevos.
Cereales, patatas: Patatas (fécula), arroz, pastas alimenticias y otros cereales.
Legumbres: Pueden tomarse una vez por semana. Se recomienda combinar con patata o arroz y verduras bajas en purinas y no incluir ingredientes de origen animal ni demasiadas grasas.
Verduras y hortalizas: Crudas, cocidas y en puré, salvo las flatulentas y las ricas en purinas.
Frutas: Frescas a ser posible con piel y bien lavadas, batidas, cocidas y al horno, salvo las indicadas en "alimentos limitados".
Bebidas: Agua bicarbonatada, infusiones, zumos naturales y licuados de frutas.
Grasas: Aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja), mantequilla, margarinas vegetales, mejor en crudo.

ALIMENTOS PERMITIDOS (Consumo moderado y ocasional)
Leche y lácteos: Cuajada, arroz con leche, natillas y flan, batidos lácteos.
Carnes semigrasas: jamón serrano sin el tocino y fiambre de pollo.
Bebidas: Zumos comerciales sin azucarar, café, descafeinado, leche con malta o achicoria, bebidas sin gas.
Otros productos: Mayonesa extra light y bechamel (mejor con leche desnatada y un poco de aceite de oliva), sorbetes, gelatina de frutas, repostería suave (bollo suizo, bizcocho desayuno, galletas, magdalenas etc.).

ALIMENTOS LIMITADOS (consumir de forma esporádica o en pequeñas cantidades)
Leche y lácteos: Limitar los más grasos y los que están enriquecidos con nata o que llevan nata.
Carnes grasas, productos de charcutería y vísceras, pescados azules, marisco, conservas, salazones y ahumados.
Cereales: Galletería, pastelería y bollería rellenas.
Verduras ricas en purinas: Espinacas, espárragos, setas y champiñones, puerros, coliflor, rábanos.
Frutas: Fruta en almíbar, frutas secas, frutas confitadas y escarchadas.
Bebidas: Caldos de carne o pescado o de extractos (cubitos para sopas), zumos azucarados, bebidas refrescantes y bebidas alcohólicas.
Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos, mayonesa y bechamel normales.
Otros productos: Chocolate y derivados por su contenido graso.

Siempre confundo el blanco y el azul.

Blanco:

Su contenido graso no supera el 2% con un gran contenido en gelatinas y sales minerales. La carne es de color blanco, fácil de digerir. Se les denomina también demersales, ya que suelen vivir en el fondo. Ejemplo: gallo, rape, faneca , merluza, lenguado, maruca ,bacalao ,cabracho, congrio, gallineta, lubina, rodaballo o zapatero son pescados blancos.

Pescado azul
Graso, pero saludable en la mayoría de las especies


El consumo habitual de pescado azul se recomienda hoy por sus propiedades nutritivas y, especialmente, en las personas con riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o una trombosis. Como es sabido, el pescado azul se diferencia del blanco por su alto contenido graso (el 10% de grasa, frente al 2% del pescado blanco) pero el rasgo esencial del pescado azul es más cualitativo, ya que es su tipo de grasa, predominantemente insaturada, lo que favorece la prevención y el tratamiento de problemas de salud como los arriba citados.
 
-Complementos dietéticos
-Carne de cerdo
-Toxiinfecciones alimentarias
-Lácteos bajos en grasas

 

El pescado azul destaca por el aporte de los ácidos grasos oleico, linoleico (esencial, porque el organismo no lo puede sintetizar y sólo lo obtiene a través de la alimentación) y omega–3 (la anguila, a pesar de ser un pescado graso, contiene un escaso porcentaje de este ácido graso. Es este último tipo de ácido graso, precisamente, el que favorece unos niveles más bajos de colesterol en sangre, reduciendo el riesgo de que éste se acumule en las arterias y desemboque el proceso en una arteriosclerosis.

No obstante, la proporción de ácidos grasos omega-3 depende intrínsecamente de diversos factores que afectan al pescado: la edad y el tamaño (a más edad y peso, mayor proporción de grasa), la época del año de pesca (algunas especies acumulan más grasa en determinadas estaciones; la caballa contiene el doble de omega-3 en otoño que en invierno), el medio en el que viven (los pescados marinos contienen más omega-3 que los de agua dulce), la temperatura del agua (los de aguas frías, como el salmón y la caballa, son más ricos en este nutriente), la alimentación del pez (los que se alimentan de plancton, muy rico en omega-3, como las anchoas, el bonito o el atún, tienen mayor cantidad de este ácido graso), el estado de desove (los pescados acumulan grasa como reserva de energía antes de la puesta de los huevas), y la distancia recorrida antes del desove (el Salmón Rey, a diferencia del Salmón Rosa, cuenta con grandes depósitos de grasa porque recorre mayores distancias antes de desovar).

En esta línea, conviene recordar que los pescados conservados en aceite, sin embargo, no tienen mayor cantidad de omega-3, a no ser que el aceite empleado sea de soja, maíz o girasol, ricos en este tipo de ácidos grasos insaturados. El omega-3 actúa reduciendo los niveles en sangre del conocido como colesterol malo (LDL), y aumenta ligeramente el buen colesterol (HDL), de forma que reduce el riesgo de la formación de coágulos de sangre o de trombos. Por ello, el consumo de pescado azul es especialmente beneficioso para quienes sufren alteraciones circulatorias. Y de hecho, en caso de enfermedad cardiaca o alteraciones de los niveles de grasas y colesterol, conviene aumentar el consumo de pescado azul, siempre que sea posible, pasando de las dos ingestiones habituales en nuestro país por semana hasta las cuatro. Todo ello sin descuidar el resto de alimentos, en cantidad y calidad, ya que el equilibrio resulta fundamental para conseguir o mantener una adecuada nutrición.

Rico en proteínas y minerales

El pescado azul contiene proteínas en cantidad y calidad similares al huevo y la carne, y minerales como el yodo, magnesio, fósforo, hierro (menos que la carne) y calcio (en las especies que se comen con espina). Pero estos aportes nutritivos también dependen del tipo de pescado. Mientras los marinos contienen algo más de sodio que los de agua dulce, los de conserva, ahumados y salazones presentan una cantidad muy elevada de este mineral. Por este motivo, en ocasiones puede ser aconsejable moderar o evitar el consumo de las especies más ricas en sodio, siempre bajo supervisión médica, para evitar el riesgo de hipertensión, retención de líquidos, alteración renal, insuficiencia cardiaca... Asimismo, deberán reducir (e incluso evitar) el consumo de pescados azules quienes presenten altos niveles de ácido úrico.

Respecto al aporte de vitaminas, destacan las solubles en grasa (A y D), que se concentran lógicamente en las zonas más grasas (músculos, hígado y otras vísceras), sobre las solubles en agua, del complejo B y C, entre las que únicamente se aprecia un alto contenido de B12.

El salmón y el atún, entre los más grasos

Entre los pescados azules, encontramos algunos más magros (besugo, chicharro, trucha, jurel, pez espada y palometa, con entre 2 y 5 gramos de grasa por cada 100 gramos de porción comestible), los semigrasos (bonito, sardinas frescas, boquerones, anchoas..., entre 6 y 10 gramos de grasa por cada 100 gramos), y los más grasos (caballa o verdel, atún fresco, salmón, salmonete, arenques, angulas y anguilas, con 10 gramos de grasa por cada 100 gramos de alimento).

Por último, la digestión del pescado azul es rápida debido en parte al carácter insaturado de las grasas, aunque también depende de la forma de cocinarlo. Frito o en salsa, el pescado se digiere más lentamente que a la plancha, a la papillote, al horno o al agua (vapor o cocido), ya que su elaboración en esas dos primeras formas requiere de aceites vegetales u otras grasas. En cualquier caso, los diversos métodos de cocinado no afectan a los ácidos grasos omega-3.

Los investigadores del evangelio gnóstico de Judas

LIMA, 21 Abr. 06 (ACI).- El proyecto de investigación realizado por National Geographic (NG) que presentó días atrás el hallazgo y los contenidos del supuesto "evangelio de Judas", texto que intentaría reivindicar al apóstol que traicionó a Jesús, fue liderado por un equipo de nueve estudiosos cuyos perfiles, obras y opiniones difundidas por la misma organización explicarían varios de sus silencios, contradicciones y su oportunismo comercial denunciados en diversos ambientes.

 

Elaine Pagels es una feminista que ha escrito varios libros contra la Iglesia Católica como "El Origen de Satanás", escrito con la ayuda inicial de sus colegas de la Universidad Hebrea en Tel Aviv. Ayudada por la Fundación MacArthur -abiertamente abortista- investigó y escribió "Adán, Eva y la Serpiente", donde acusa al cristianismo de ofrecer una imagen distorsionada de la mujer y revela el asiduo uso de su estudio por parte de las feministas.

Pagels admite que creció sin religión y que su padre le enseñó que ésta es una "fantasía de niños". En su opinión, que aparece en el sitio web de NG, textos como el evangelio gnóstico de Judas están "cambiando la forma en que entendemos los inicios del cristianismo". Según la investigadora, la historia de la traición de Judas generó un sentimiento anti-semita entre los cristianos.

Es conocido el abierto apoyo de Pagels a la exhibición "Arte, Religión y Resistencia" en la cual se presentaron obras del artista Andrés Serrano como Piss Christ (Orine a Cristo) en la que se aprecia un vaso lleno de orina y sangre del autor con un crucifijo dentro y Sangre y Semen II, una muestra de sangre obtenida de una menstruación mezclada con leche materna y semen. En una entrevista Pagels salió en defensa de Serrano cuando estalló un escándalo en el Senado norteamericano por el uso indebido de fondos públicos para exhibir las obras aduciendo que "cualquier persona que estudie lo que yo estudio está haciendo eso (el mismo tipo de trabajo) también", además de que "Serrano proviene de una familia católica devota".

Cristianos, es decir, antisemitas

Otra de las estudiosas convocadas por National Geographic es Amy Jill Levine, judía y miembro de organizaciones feministas abortistas y de la Liga Antidifamación Judía (ADL). Considera que los cristianos tienen básicamente un sentimiento anti-semita generalizado que viene desde los tiempos de Jesús, asunto que explicó en detalle en una conferencia titulada "Los cristianos dicen las cosas más locas (sobre los judíos)". Participó en la evaluación de la película "La Pasión de Cristo" de Mel Gibson. En el proceso, Levine concluyó -antes que la película fuera filmada- que ésta difamaba a los judíos.

Levine, que se define a sí misma como "judía feminista yankee", declaró en aquella ocasión que "Hollywood puede fácilmente cambiar la verdad" haciendo alusión a la mencionada película de Gibson.

En opinión de Levine, que aparece en la web NG, quienes compusieron y copiaron el evangelio gnóstico de Judas "desafiaron la caracterización tradicional de Judas como un villano, abrazaron una ética sexual más estricta que la establecida en los evangelios canónicos y ofrecieron una teología alternativa para la Iglesia proto-ortodoxa y la sinagoga".

Judas, el más íntimo amigo de Jesús

Otro asesor del proyecto es Bart Ehrman, jefe del Departamento de Estudios Religiosos en la Universidad de North Carolina en Chapel Hill. En obras como "¿Existe evidencia histórica para la resurrección?" y "Cristiandades Perdidas", que recogen información de las sectas gnósticas de los primero siglos, pone en duda la misma existencia de Jesús. También ha escrito "Verdades y Mitos del Código Da Vinci" en el que da cierta veracidad a la novela. Exime a los judíos de la crucifixión y culpa a los romanos de la muerte de Jesús pues, según él, Jesús representaba una amenaza para el imperio.

Para Ehrman, según la opinión vertida en NG, Judas no "es el malo, corrupto, inspirado por el demonio para traicionar a su maestro. En vez de eso es el más íntimo amigo de Jesús, el que lo entiende mejor que nadie más, el que entregó a Jesús a las autoridades porque así se lo pidió el Hijo de Dios", cosas que "deben ser asumidas por las creencias y el canon cristianos".

Marvin Meyer, autor de varios libros anti-católicos, también fue convocado por la National Geographic. Entre sus escritos se encuentran "La Biblia Gnóstica", "Los Evangelios de María", "Los Evangelios Gnósticos de Jesús", "Los dichos desconocidos de Jesús", "El libro Mágico de María y los Ángeles", "Magia y Rituales del Mundo Antiguo", "Magia Cristiana Antigua: Textos de Poder Ritual", varios de los cuales fueron utilizados por Dan Brown para escribir su controvertida novela El Código Da Vinci.

Meyer es profesor de Biblia y Estudios Cristianos en la Universidad de Chapman y Co-director del Departamento de Estudios Religiosos de la misma casa de estudios.

El bien de la ciencia

Stephen Emmel, otro de los asesores, se contradijo en cuanto a la edad del códice durante la conferencia de prensa de National Geographic. Inicialmente indicó que era de 400 años D.C., luego de 300 años D.C., y en el programa se dice que es de 200 años D.C. Es profesor de Coptología en el Instituto de Egiptología y Coptología de la Universidad de Münster en Alemania. Según Emmel, tal como se aprecia en NG, "podemos estar agradecidos a la National Geographic Society por sus esfuerzos para rescatar este documento único (evangelio gnóstico de Judas) para el bien de la ciencia y la posteridad".

Craig Evans y Francois Gaudard son otros dos de los estudiosos convocados por la National Geographic. El primero ha disertado en varias universidades y niega que Jesús haya sido bautizado por Juan el Bautista, no cree en la resurrección de Jesús ni en los milagros, ha escrito varios libros sobre las sectas gnósticas en los que siempre hace referencia al supuesto anti-semitismo del cristiano. Por su parte, Gaudard, miembro del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago, es un egiptólogo que afirma en el sitio web de NG, que "el Evangelio de Judas va a reducir a la nada el tema favorito del anti-semitismo".

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Circunstancias cuestionables que no se difunden rodean al evangelio gnóstico de Judas

Investigadores de Judas

Intelectuales sin izquierda

La izquierda está en crisis, profunda y sin destino, perdida en el espacio social contemporáneo. Esa podría ser sin dudas la conclusión de todo lo que se escribe sobre la izquierda en los medios de comunicación.

En España, el tema del nacionalismo se ha convertido en la piedra de tope de una izquierda que parece haber perdido su identidad ¿Ser nacionalista es ser reaccionario o de izquierdas?...no hay acuerdo en la respuesta a esta cuestión, pero el problema está, ahí… clavado en los corazones rojos y en las cabezas profundas de los intelectuales.

Una prueba de lo que se reflexiona sobre el tema, es el completo artículo que ha publicado en elconfidencial.com Esteban Hernández. Asegura con argumentos que una de las principales diferencias entre los dirigentes de izquierda y las voces de los intelectuales, es el nacionalismo.

Encaja en este ámbito, como botón de muestra, la iniciativa que han tenido Albert Boadella, Arcadi Espada, Carlos Trías y Féliz Azúa, entre otros, al plantear la necesidad de construir una colectividad política de izquierdas, pero no nacionalista. Una idea que parece fundirse en los planteamientos expresados una y otra vez por Fernando Savater.

Pero el problema del nacionalismo y su desajuste al interior de la izquierda no es algo nuevo en un mundo que parece agonizar.

La izquierda fue herida de muerte con el fin de la guerra fría y tras décadas parece no levantar cabeza.

Las divergencias del mundo de la cultura con la izquierda comienzan a cobrar caracteres internacionalmente notables. No sólo nacionalistas.

El último ejemplo reside en el nuevo libro de Andreï Makine, escritor ruso nacionalizado francés y ganador del premio Goncourt. En su nueva obra, Esa Francia que olvidamos amar (Ed. Flammarion, Col. Café Voltaire), critica algunos de los defectos de un país que cree en la recesión moral.

Y sus diatribas se dirigen contra algunas de las constantes ideológicas sostenidas por la izquierda en los últimos tiempos. Así, frente a las tensiones con los inmigrantes y los problemas entre culturas, señala como imprescindible que en su país exista una sola colectividad, “la comunidad nacional”.

Igualmente, arremete contra la discriminación positiva, “concepto que conlleva una actitud infantilizante e inferiorizante hacia el discriminado”, y contra el olvido de la responsabilidad individual por el Estado social francés.

Esta clase de reprobaciones son cada vez más comunes en el ámbito público, enunciadas por voces que provienen de medios culturales o académicos.

Mientras que en otras épocas eran las posiciones progresistas las que mayor respaldo encontraban entre la intelectualidad, hoy parece ocurrir a la inversa, y son esos mismos postulados los que se encuentran con mayor resistencia en la esfera pública.

Hay personajes de relieve, sin afiliaciones conocidas que no sean la libertad y un claro ejemplo es el escritor Arturo Pérez-Reverte, cuyas columnas sólo responden a sus convicciones y que critica sin remilgos lo políticamente correcto y otros papanatismos.

Algunas de las voces más sonoras y críticas tiene un claro origen en la derecha, caso de César Vidal, pero bastante provienen de sectores de izquierda y terminaron alejándose de ellos para combatir posiciones que entienden particularistas y segregadoras.

Incluso algunos de los intelectuales más hostiles con el "progresismo" - Jon Juaristi, Mikel Azurmendi, Gabriel Albiac o Pío Moa- provienen de ese entorno. Del mismo modo ocurre fuera de nuestras fronteras, donde son las intervenciones públicas de pensadores y académicos que una vez militaron en la izquierda las que tienen un carácter más audaz o temerario.

A favor de la guerra de Iraq

Así, en Francia fueron los intelectuales quienes más ardorosamente defendieron la necesidad de la intervención militar en Iraq o la respuesta que Sarkozy dio a las revueltas en los banlieues. Y las reflexiones de creadores y pensadores como Alain Finkielkraut, Bernard-Henri-Lévy, Philippe Sollers, André Glucksman, Alain Minc, Pascal Bruckner, Luc Ferry o André Comte-Sponteville nutren buena parte del pensamiento conservador.

En la pasada campaña electoral italiana, cineastas como Franco Zeffirelli o Pupi Avati se han significado del lado de la iglesia católica, dentro de ese movimiento que se ha dado en llamar ‘teocon’.

Y en EEUU, cuna del resurgimiento de la intelectualidad conservadora, hay numerosos seguidores en medios académicos y sociales de las tesis de Daniel Bell, William F. Buckley, Irwin Kristol, Norman Podhoretz y Nathan Glazer, siendo los más famosos Francis Fukuyama (ahora retirado) y Samuel Huntington.

Las bazas que todos ellos manejan suelen ser similares: emplean un tono firme (incluso agresivo) y el mensaje que transmiten (y las formas que utilizan) no busca dirigirse a los sectores académicos, sino al público en general y especialmente a los sectores populares.

En sus escritos suelen hablar en nombre de postulados éticos o morales y muestran cierto desdén por la política y por los políticos profesionales, acogiendo algunas diatribas antisistema.

En su intención (generalmente explícita) de devolver las cosas a su justa medida, lejos de los excesos en que dicen haber incurrido los progresistas, suelen reclamarse como políticamente incorrectos y como combatientes contra el pensamiento único (de izquierda).

EL MANIFIESTO DE EUSTON

Es imprescindible reseñar el Manifiesto de Euston, por una nueva izquierda pro-democrática y en contra de los totalitarismos, que han dado a luz varios periodistas, intelectuales y bloggers en el Reino Unido.

Como explica Leeuw en su blog, se trata de un grupo de personas pertenecientes a la izquierda que desilusionados con la izquierda actual, han decidido proclamar un manifiesto criticando ciertas de esas actitudes y plasmar públicamente sus ideas y lo que creen que deberían ser las ideas de la izquierda moderna.

Mencionan 15 puntos y la gran mayoría manifiestan una gran discordancia con la izquierda actual:

Punto 2: No apología por la tiranía. Se apartan de aquellos que se apresuran en explicar, e indirectamnete justificar, regímenes opresivos.

Punto 3: Derechos humanos para todos. Rechazan la idea de que los DDHH son válidos para unas culturas y para otras no. Asi como rechazan el doble rasero de la izquierda actual en el que condenan la violación de los DDHH cuando se trata de situaciones cercanas a "casa" y muestran silencio ante violaciones mucho más graves en otras partes del mundo.

Punto 6: Oposición al anti-americanismo.

Punto 9: Unidos contra el terrorismo. El terrorismo es una amenaza que debe ser combatida y no excusada.

Punto 10: A favor de una politica internacionalista y de la reforma de la ley internacional. Se respetará la soberanía de Estados que respeten la vida común de sus ciudadanos, en caso de que no la respeten, la Comunidad Internacional debe intervenir.

EL IMPACTO DEL 11-S

Lo sucedido en el mundo tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York también es digno de análisis.

Bien lo dice en otro artículo publicado en la Ilustración Liberal por Cristina Losada y titulado: La izquierda tras el 11-S: la revancha por un fracaso.

Según Losada:

“En la izquierda ha aflorado una corriente de simpatía hacia las "culturas" no occidentales, hacia las "culturas" hostiles a la occidental y hacia aquellos que se presentan como víctimas de la civilización occidental, tal como hacen los islamistas. Una simpatía o comprensión que ha llegado, en la extrema izquierda, al punto de la alianza y la colaboración con los islamistas, pues los que se proponen destruir la civilización occidental no cuentan entre los enemigos sino entre los aliados”.

Más adelante agrega sin titubear:

"El 11-S haría cristalizar esta actitud que ha ido apoderándose de la izquierda. Y no sólo de los extremistas: el rechazo de Occidente y la tendencia a culpabilizarlo ha prendido en la izquierda moderada y en sectores de las sociedades desarrolladas. Los ataques de 2001 sólo exacerbarían un preexistente impulso a la autoinculpación.

Pero hubo otros frutos de difícil y aún peor digestión. El PSOE llegaba al poder a lomos de una campaña de movilizaciones, y de agitación y propaganda, que había generado un entorno de radicalización política y polarización social sin precedentes desde la Transición. En lugar de calmar las aguas, el nuevo presidente optó por preservar y alimentar el clima que le había llevado al triunfo, confiando en que le permitiría proseguir en la deslegitimación de la derecha".

En la misma publicación, aparece un escrito en la misma perspectiva de Gorka Etxebarría La izquierda reaccionaria y comienza con una definición de lo que a su juicio sería ser de izquierdas. Algo así como lo contrario a ir a la contra, sino seguir el progreso, la razón y la Ilustración.

Gorka Etxebarría detalla claramente el propósito de sus palabras que no es otro que el desterrar el mito de la izquierda ilustrada y califica el socialismo como anti-ilustrado, reaccionario e irracional.

Luego de hacer un repaso por el prontuario de la izquierda a nivel mundial, lanza una pregunta que no se puede dejar de lado:

"¿Cómo ha llegado el socialismo a olvidar tan pronto el racionalismo con que parecía que diseccionaba la realidad?"

Y más adelante concluye:

“Es trágico decirlo, pero cada día parece más palpable que la izquierda es destructiva en esencia. Odia el capitalismo, quiere restringir la libertad individual, prefiere aliarse con los musulmanes a relacionarse con los Estados Unidos y fomenta el antisemitismo. No hay muchas perspectivas de que esto cambie porque, como señaló uno de los hombres más cultos del siglo XX, Erik von Kuehnelt-Leddihn, "el izquierdismo es una enfermedad, una ideología".

En este cuadro las últimas pinceladas parecen ser definitorias por parte de Esteban Hernández que en su artículo da a conocer la opinión del diputado popular, José María Lasalle:

“El problema que tiene la izquierda es que vive instalada en la incertidumbre por el desmoronamiento de sus mitos. Y, por otro lado, está el fenómeno del resentimiento. Como el mundo en el que viven no les gusta, pero no tienen la capacidad de análisis ni de acción necesaria para transformarlo, viven en ese rencor inconsciente que deja la impotencia. Aquí no ha habido posibilidad de que surgiese un Tony Blair que abriera una nueva vía en la izquierda”.

En definitiva, la izquierda parece perdida en los términos de “nacionalismo”, “tolerancia” y búsqueda de una identidad que le devuelva la vida a una línea política que ha caído de fracaso en fracaso.

SOR FAUSTINA

El domingo 23 se celebra en todo el mundo, desde que así lo decretara Juan Pablo II, el Domingo de la Divina Misericordia. De esta forma, se oficializa en la Iglesia católica el culto iniciado por la religiosa polaca Faustina Kowalska (1905-1938), una mujer de aldea, sin apenas estudios, que sólo vivió 33 años… y que se ha convertido en la gran mística del siglo XX. Apenas salió de Polonia (entonces buena parte de Lituania era Polonia) y pasó la mayor parte de su existencia en Cracovia. Personalmente, me he leído la obra básica de Faustina Kowalska (El Diario), una maravilla de profundidad filosófica y teológica que recuerda a santa Teresa. Probablemente estemos hablando de la devoción y la práctica religiosa más extendida en el mundo actual y de forma más discreta. Hablo, y espero no resumirla rematadamente mal, de una forma de fe que considera la confianza en Cristo como base de la vida interior. Estamos, pues, ante una cuestión de confianza en un dios-hombre, en un personaje histórico llamado Jesús de Nazaret. Porque, a la postre, todo se reduce a ello. Pero ya se sabe que la colección de pedantes instruidos en que nos hemos convertido todos aquellos que tenemos colgados un título universitario en algún clavo del salón, sencillez es sinónimo de estupidez, como sabiduría lo es de retorcimiento. Ejemplo : servidor apenas había oído hablar de sor Faustina Kowalska (es decir, hija del Herrero), entre otras cosas porque uno es poco clerical, y una monja polaca, sin apenas estudios, ni tan siquiera escolares, que pasó su corta vida entre conventos y hospitales, y que nos contó sus diálogos con Dios por orden de su confesor, nacida en 1905 y muerta en 1938, sin especiales preocupaciones estilísticas no ejerce un atractivo especial. Es más, es una candidata a la sospecha. ¿A un personaje menor le va a hablar Dios, directamente, sin tapujos, revelándole los secretos del ser humano? La misma desconfianza sintió -era su deber- la Iglesia Oficial. Hasta que en 1978-cuarenta años después de su muerte- sor Faustina es rehabilitada, porque hasta las almas más pías tienden a creer que el poder de Dios quedó muy reducido con la invención de la máquina de vapor, con esa nebulosa indefinible que llamamos modernidad. En el año 2000, fue canonizada por su paisano, Juan Pablo II. Mientras tanto, millones de personas en todo el mundo comprenden el mensaje sin necesidad de análisis teológicos: es la hora de acogerse a la Misericordia Divina porque como nos atengamos a la asimismo perfecta justicia divina… ¡estamos listos! Y es que la Iglesia siempre se adelanta al mundo, como Benedicto XVI se ha adelantado a las disquisiciones doctrinales de los teólogos e intelectuales pedantes. Ya se sabía que la cosa iba a mal y que a lo mejor con la justicia no divina nos bastaba, por lo que el hombre de la modernidad debe acogerse a la bondad de Dios Padre, no a la Justicia de Dios Creador, para poder colarse en el Cielo de rondón. Naturalmente, en el siglo XX, la centuria intelectualmente más chata de los últimos 500 años -por tanto, la más artificiosa-, Cristo, el gran bromista, eligió a una religiosa polaca que fue a la escuela durante 3 años y murió a los 33 años de edad- No necesitaba más tiempo para poner en marcha su plan de acogida la Divina Misericordia. Sor Faustina, como todos los grandes profetas, patriarcas, fundadores y reformadores, no ha inventado nada, porque ser original no consiste en proponer algo nuevo sino volver a los orígenes: la Divina Misericordia no es otra cosa que la viejísima, eterna, infancia espiritual, la que marca la diferencia entre dos tipos de personas que existen en el mundo : los esperanzados y los desesperados. Naturalmente, esta sencillez profunda con la que están marcados los hombres y mujeres de Dios resulta ilógica. Dios nos parece raro, más que nada porque juega con los hombres. Por ejemplo, no le gusta la metodología mediática. No plantea campañas de propaganda, pero no se sabe cómo, su marketing llena el mundo. Cualquier consultor de comunicación repudiaría el modo como se extendió el Evangelio, una especie de boca a oído universal, propagado por indocumentados, sin argumentos de autoridad, sin sofisticar ni el lenguaje ni la forma de vender el mensaje, sin utilizar los medios de comunicación, y mucho menos los medios masivos, sin spots publicitarios y sin los adecuados canales de distribución. Un insulto a la ciencia informativa, oiga usted. Todo por el secreto de acogerse a un Dios que es padre -algo que los islámicos u otras religiones orientales nunca entenderán- y que vive pendiente -¡qué locura!- de la palabra del hombre. Como decía santa Faustina Kowalska: la virtud más costosa de todas no es la fe, ni la esperanza ni el amor: es la confianza en Dios y en su solicitud paternal por el hombre, porque esa confianza engloba a las otras tres virtudes… y algo más. Porque la Divina Misericordia puede dar respuesta a una existencia, y eso es el nudo gordiano, especialmente en este momento histórico para cada persona: dar sentido a su existencia. Eulogio López Para saber más… Páginas recomendadas sobre la Divina Misericordia. . . . .

Un loco al volante

José Luis Rodríguez Zapatero ha declarado en el Parlamento que "muchos de los objetivos y de las grandes aspiraciones" de la II República están en plena vigencia, gracias a las políticas de su Gobierno. Zapatero añadió que  "Es un buen recordatorio para saber que la España de hoy mira a la España de la II República con reconocimiento y, sobre todo, con satisfacción y orgullo por ver lo que hemos sabido hacer entre todos en esta etapa constitucional".
El presidente Rodríguez siempre se ha inclinado a enlazar la legitimidad de su Gobierno con la II República, más que con la transición que, en definitiva, fue el paso de la dictadura a la democracia "de la ley a la ley", y por lo tanto partiendo de la legalidad anterior; esto es, de la dictadura. El PSOE estaba entonces en contra de la transición y favorecía la "ruptura", para enlazar de nuevo con las instituciones que terminaron en la Guerra Civil. Rodríguez parece dispuesto a recuperar la ruptura, en detrimento de la transición.
La II República no se puede alegar como un ejemplo de convivencia ni de legalidad. Su mismo origen se basa en una ilegalidad, contra ella se alzaron los anarquistas (en tres ocasiones), Sanjurjo, el PSOE y los nacionalistas y Mola y otros generales. Lo que sigue no es una historia de la II República, pero sí el recordatorio de varios hechos históricos importantes del régimen que Zapatero pone como ejemplo de convivencia:
Las elecciones del 12 de abril
El Gobierno Berenguer, que preside el país en un momento de crisis institucional, planea convocar sucesivas elecciones democráticas que comenzarían con unas de carácter local y terminarían con unas elecciones constituyentes, que darían lugar a una constitución que superara la de 1879, que se había agotado.
Las primeras elecciones programadas, en las que se elegirían los alcaldes de pueblos y ciudades, tuvo lugar el 12 de abril de 1931. La victoria de los monárquicos fue sencillamente aplastante. En la inmensa mayoría de los pueblos ni siquiera había candidatos republicanos, y donde se presentaban solían perder. La excepción la constituyeron las grandes ciudades, como Madrid o Valencia. Una combinación entre que los resultados de las ciudades se conocieron antes, el desprecio republicano por los pequeños pueblos, que suponían en manos del caciquismo, y el entreguismo de los monárquicos (con la excepción de Juan de la Cierva), llevó a los republicanos a declarar ilegalmente la II República. Dijeron que la República había ganado en unas elecciones en las que no se discutía el modelo de Estado, sino los alcaldes de los ayuntamientos. Y que, además, había perdido abrumadoramente, con una relación de 6 a uno. El origen institucional de la II República se basa en una ilegalidad.
Una Constitución contra media España
La Constitución, que entró en vigor el 9 de diciembre de 1931, estuvo elaborada por la izquierda, desde la izquierda y para la izquierda, sin ninguna voluntad de alcanzar un consenso con la derecha, que de hecho no se produjo. Manuel Azaña diría en su momento que la República era para todos los españoles, pero gobernada desde los republicanos. Esta concepción alimentó el golpe de Estado de 1934. La Constitución del 31 disolvió las órdenes religiosas y les expropió los bienes. También suprimió el presupuesto del clero y de los cultos católicos. El texto disolvía el derecho de propiedad, al asentar la expropiación forzada de cualquier tipo de propiedad por causa de utilidad social, que se juzgaba por el propio Gobierno.
Quema de conventos
Desde el comienzo, los elementos más izquierdistas se sintieron respaldados institucionalmente para cometer crímenes como la quema de conventos, bibliotecas y obras de arte pertenecientes a la Iglesia. Los días 10, 11 y 12 de mayo se producen actos vandálicos contra la Iglesia en Valencia, Madrid, Málaga, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Sanlúcar de Barrameda, Murcia, Alicante, Algeciras o Jerez de la Frontera, entre otros. El día 20 se incendia el convento de los Benedictinos de Lazcano. El 13 de junio se expulsa al cardenal Primado Segura, después de que la Constitución hubiera reconocido la libertad religiosa.
El presidente del Gobierno, Manuel Azaña, declara que "todas las iglesias de Madrid no valen la vida de un republicano". De modo que le da un valor a la vida de los republicanos que no le otorga a los demás, y compara ambas cosas, cuando no había porqué elegir entre ellas. El Gobierno suspende actos políticos de la derecha liberal (Ciudad Real), actos religiosos (la Adoración Nocturna en Tortosa), manifestaciones... En 1933 se suprime la celebración de Semana Santa en prácticamente toda España. En julio del mismo año se detienen a unos 3.000 derechistas, por un supuesto complot nada menos que de las JONS (falangistas) y la FAI (anarquistas), y todo por un asalto de unos jonsistas a la asociación Amigos de la Unión Soviética.
Casas Viejas
A lo largo de la II República, los anarquistas se rebelarían contra ella en tres ocasiones. El problema principal de la II República es que no creían en ella ni en la izquierda (socialistas y anarquistas jamás la defendieron como tal) ni en la derecha. En enero de 1933, los anarquistas intentan repetir, sin éxito, la matanza de Castilblanco en la localidad de Casas Viejas. Los Guardias de Asalto liberan a los Guardias Civiles secuestrados por los anarquistas, y les cercan en una choza. El Gobierno no quiere ningún tipo de contemplaciones, y Casares Quiroga ordena que "arrasen la casa, que se haga un escarmiento". La choza se quemó, y varios murieron ardiendo. Tras el asalto, se detuvieron a varios anarquistas, alguno de los cuales muere de forma no explicada. El capitán Rojas dijo que ordenó dar "tiros a la barriga" por indicación de Azaña, presidente del Gobierno, y de Arturo Menéndez, Director General de Seguridad.
Elecciones de 1933 y golpe de Estado de 1934
En un mitin en la campaña electoral para las elecciones de 1933, Largo Caballero explica cuáles son los planes del Partido Socialista: " si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos". Y así fue. Las elecciones las ganaron el centro (representado por los radicales de Alejandro Lerroux) y la derecha (la CEDA). Gobernarían los primeros con el apoyo de los segundos. Cuando la CEDA aumenta el número de ministros en el Gobierno (algo a lo que tenía pleno derecho) a tres, el PSOE lanza el golpe de Estado que llevaba tiempo planeando, con el objetivo de sustituir la "república burguesa" por una "dictadura del proletariado". La revuelta contra la república de los socialistas causó no menos de 2.000 muertos. Ni los socialistas aceptan la república ni los republicanos (tampoco los socialistas) aceptan que la derecha pueda acceder democráticamente o por el medio que sea al poder. Largo Caballero, antes y después del golpe de Estado de 1934, tiene un discurso guerracivilista que es criticado por Julián Besteiro, para quien la guerra civil que busca su compañero sería desastrosa y que, además, cree que la victoria no está en absoluto asegurada.
El Frente Popular
Manuel Azaña declara en Mestalla, en un mítin ante sus simpatizantes previo a las elecciones que resultarán en la victoria del Frente Popular (FP), que "nos reunimos aquí para inaugurar una campaña y preludiar un ajuste de cuentas". Largo Caballero insiste en su estrategia de Guerra Civil: "Si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada.  Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirla, que nosotros lo realizamos". Lo habían demostrado en el 34. Un día más tarde, el 21 de enero de 1936, Largo Caballero explicaría que "a clase obrera debe adueñarse delopder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la revolución".
 Ya en el poder, el FP inicia lo que llama la "republicanización de la república", y que consiste en expulsar a la derecha de las instituciones, purgando a quien fuera sospechoso de no ser plenamente fiel a la República y el FP.
Ley de Defensa de la República
El 21 de octubre de 1931 se publica en la prensa la Ley de Defensa de la República, que da al Gobierno la posibilidad de suspender alguno de los derechos básicos que vendrían reconocidos en la Constitución, para defender el sistema político y el Gobierno frente a las críticas. Define como "actos de agresión a la República": "toda acción o expresión que redunde en menosprecio de las instituciones u organismos del Estado" o "la apología del régimen monárquico o de las personas en que se pretenda vincular su representación y el uso de emblemas, insignias o distintivos alusivos a uno u otras".
Para actuar en contra de lo que el Gobierno considere "actos de agresión a la República", la ley le permite "suspender las reuniones o manifestaciones públicas de carácter político, religioso o social", "clausurar los centros o Asociaciones que se consideren incitan" a lo que considera agresión a la República, así como "intervenir la contabilidad e investigar el origen y distribución de los fondos de cualquier entidad". También le permite "la incautación de toda clase de armas o sustancias explosivas, aun de las tenidas lícitamente".
Esta ley permitía al Gobierno actuar en contra de la libertad de expresión cuando le conveniera, y de hecho la utilizó para cerrar más de 100 periódicos de derechas y para suspender numerosos actos legítimos de carácter político, religioso o social.
Dado que, ya durante el Frente Popular, Azaña había cerrado numerosos periódicos no adictos, Gil Robles utilizó el Parlamento para denunciar los numerosos atropellos contra ciudadanos por el hecho de ser religiosos o creyentes, o por ser de derechas. Con sus denuncias, basadas en informes que recibía de toda España, haría que los actos violentos quedasen registrados, ante la mordaza a la prensa. El 15 de abril, José María Gil Robles, líder de la CEDA, dice en el Parlamento: "Una masa considerable de opinión, que es por lo menos la mitad de la Nación, no se resigna implacablemente a morir: yo os lo aseguro. Media Nación no se resigna a morir".
El asesinato de José Calvo Sotelo
El 16 de junio de 1936, José Calvo Sotelo pronuncia un discurso contra el presidente del Gobierno, Santiago Casares Quiroga. Éste le responde diciendo: "después de lo que ha hecho Su Señoría hoy ante el Parlamento, de cualquier caso que pudiera ocurrir, que no ocurrirá, haré responsable ante el país a Su Señoría”. Calvo Sotelo toma nota de lo que considera una amenaza. Un mes más tarde, un grupo de derechistas matan al Guardia de Asalto José Castillo. Al día siguiente, unos guardias de asalto de la escolta del socialista José Prieto planean matar al líder de la CEDA, José María Gil Robles. Van a su casa y no lo encuentran, lo que les salva la vida. Acto seguido se dirigen al domicilio de José Calvo Sotelo, le sacan de su cama, le detienen ilegalmente y le matan de un disparo. Cuando le comunicaron la noticia a Azaña, exclamó: "¡Esto es la guerra!".
Las checas
Ya en plena guerra, socialistas y comunistas organizan cárceles, conocidas como checas por imitación de las cárceles soviéticas. Solo en Madrid habría más de 200. César Vidal, en su libro dedicado a estas cárceles republicanas, incluye una lista con nombre y dos apellidos de personas ejecutadas en las checas madrileñas. Figuran 11.705 personas. No solo se las ejecutaba, sino que también se les torturaba. También había checas en otras ciudades, como Barcelona o Valencia.
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Vargas Losa, el liberal

Usted fue un izquierdista convencido, hasta que abrazó posiciones liberales. ¿Qué pasó?

Fue un proceso. Estuve un año en el Partido Comunista, en 1953, cuando estaba en la universidad. Yo era un lector voraz de Sartre, de los existencialistas franceses. Esa influencia me sirvió para contrarrestar el carácter dogmático del marxismo que tenía el Partido Comunista peruano y todos los partidos comunistas latinoamericanos. En esas reuniones, yo usaba argumentos de Jean-Paul Sartre contra el realismo socialista, y fue en una de esas discusiones cuando un compañero de célula me llamó subhombre. Me aparté de los comunistas, pero seguí estando en la lucha de los movimientos de izquierda; estuve, incluso, en la democracia cristiana, porque se nucleaba en torno a Bustamante Rivero, que había sido un presidente honorabilísimo, y además tío mío, un hombre que era un modelo de corrección. Con los democristianos luché hasta la caída de la dictadura de Odría.

Y después vino la revolución cubana.

Parecía que creaba lo que andaba buscando yo y mucha gente de izquierda que, como yo, se sentía rechazada por el marxismo dogmático. Así que me puse a militar por Cuba en Europa. Fui allí, enviado por la radiotelevisión francesa, cuando la crisis de los cohetes; ya habían empezado los cambios, pero yo no los vi. Y allí fui cada año, hasta 1966, hasta que se crean los campos de concentración, donde se encierra, junto a los delincuentes comunes, a los homosexuales, y también a los opositores al régimen. Ésa fue mi primera crisis. Le escribí a Fidel Castro, y él me hizo ir; fui con Julio Cortázar, entre otros. Y él nos estuvo hablando toda la noche, explicando que se habían cometido abusos. Hice las paces, pero dentro de mí se quedó un espíritu crítico que ya no abandonaría con respecto a la revolución cubana. Después estuve en Praga, durante la primavera, y en la URSS, y ésta fue una experiencia muy deprimente. Empecé a leer a otros pensadores, opté por Albert Camus frente a Sartre, y descubrí a los pensadores liberales, como Isaiah Berlin o Karl Popper.

Y a partir de entonces defiende una posición política básicamente liberal.

Un liberalismo que toma muchas cosas del socialismo y que reivindica la libertad como algo más importante que el poder. Hay un aspecto importante del socialismo que todavía es fiel a sus orígenes libertarios, y eso lo confunde con el liberalismo. Es el caso de gente como Felipe González o Miguel Boyer, que llevaron a cabo una política liberal para la economía, afortunadamente para España. Ahora bien, hay un socialismo para el que el poder es más importante que la libertad, y ése es el socialismo que yo critico, porque es el que te conduce a Fidel Castro o a Hugo Chávez.

Aún con respecto a Cuba: el ‘caso Padilla’ fue el detonante de su ruptura. Y produjo fracturas indeseables, que también fueron resquebrajando el ‘boom’…

Sí, digamos que había una ficción que subrayaba la gran unidad existente en la política y en la amistad. A partir de la crisis desatada por el caso Padilla aflora a la superficie una realidad que ya se gestaba hacía mucho tiempo. Entonces vino la hora de las definiciones, de las firmas, de las preguntas: ¿estás a favor o en contra? Y hubo quienes estábamos en contra, y otros no quisieron pronunciarse.

¿Eso está en la raíz de su enemistad con Gabriel García Márquez?

De ese tema no hablo.

El ‘boom’ fue una época feliz de la literatura latinoamericana. ¿Qué le dio a la literatura en español?

Para mí supuso descubrir de pronto que los escritores latinoamericanos formábamos una comunidad que era reconocida fuera de nuestras fronteras de una manera entusiasta. Siempre habíamos sido los inexistentes. ¡Y de una manera imprevista pasamos a estar en el vértice de toda una vida cultural! Fue un gran estímulo. Cuando vivíamos en Barcelona, a principios de los setenta, venían decenas de jovencitos, como nosotros habíamos ido a París, pensando que aquí se hacía la literatura. Se rompen fronteras, y se vive una época dorada, de grandes entusiasmos, también políticos.

¿Y qué dejó el ‘boom’?

Una puerta abierta en la lengua española para la literatura. Gracias al boom, ya no hay fronteras en la literatura en español.

¿Con qué libros del ‘boom’ se queda?

Con todo Borges; con Cien años de soledad, de García Márquez; con El reino de este mundo, de Carpentier; con muchos cuentos de Cortázar; con La vida breve y con muchos cuentos de Onetti, el escritor que, con la distancia que da el tiempo, vislumbro ahora como el mejor de todos nosotros.

¿Y su libro?

Yo no sé meterme en esas clasificaciones. Pero si yo tuviera que salvar algún libro mío, probablemente sería Conversación en La Catedral. Porque es el libro que más me costó escribir.

Ahora va a publicar ‘Travesuras de la niña mala’, en la que las décadas y las ciudades tienen que ver con su propia historia.

Sí, ocurre en las ciudades donde yo he vivido en los años que he vivido. La anécdota no ha existido, pero los sitios son los míos: Perú cuando era chico, París en los sesenta, Londres en los setenta, España en los ochenta.

En esa novela hay épocas fatales. ¿Cuáles fueron las suyas?

El primer año con mi padre fue una época fatal. Los primeros meses de París. Y en 1962, en París, estuve a punto de cometer una locura: enrolarme en la Legión Extranjera. Hubiera sido el disparate más grandioso de mi vida.

¿Y cuando perdió las elecciones?

Hubo un gran esfuerzo de muchísima gente que no tenía ambición política, que estaba ahí para cambiar las cosas, y ese esfuerzo inútil me dejó muy apenado, exhausto; había perdido 10 kilos en la campaña, fue una decepción. Pero fue fantástico volver a mis libros. He tenido fracasos, políticos y literarios. Pero no tengo derecho a quejarme. Me considero un gran privilegiado, puedo dedicarme a lo que me gusta, y eso es algo extraordinario. Eso compensa las frustraciones y los fracasos de que está hecha la vida si tú no eres un imbécil. Haciendo las sumas y las restas no puedo quejarme. Y tengo salud, que me permite meterme en todo tipo de aventuras. Hay gente que a los 70 se angustia. Yo no me angustio, me considero vivo; lleno de curiosidades, de ilusiones, con muchos deseos de hacer cosas. Hay que estar vivo hasta el final. Ese espectáculo de los que mueren antes de morirse me horroriza.

¿Es feliz ahora?

Uno no puede decirlo, es casi como confesar que uno es idiota. La idea de la felicidad permanente la asociamos, con mucha razón, con los idiotas, con los conformistas. Si tú dices que eres feliz, ya empiezas a morirte. Lo ideal para mí es que la muerte llegue como un accidente, vivir como si fueras un inmortal y en un momento dado eso se interrumpa por un accidente.

En una entrevista de 1990 decía usted que escribía para huir de la infelicidad…

Es algo que podría decir la mayoría de los escritores. Cuando escribes, de algún modo te impermeabilizas contra la infelicidad. La escritura hace que todo lo demás parezca mediocre. Ahora bien, para mí escribir no es meterme en un cuarto de corcho; la literatura me lleva a interesarme por otras cosas de la vida.

Setenta años. Usted es periodista. Diga un titular para este momento.

Setenta años, y sigue andando.